¿Cuántos Datos Consume Google Maps?

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Un móvil con una app de navegación en marcha, sujeto en el salpicadero de un coche.
Seguir una ruta es de lo más barato que se puede hacer con datos móviles: unos 5 MB por hora una vez cargado el mapa.

Navegar con Google Maps consume unos 5 a 15 MB por hora. Un día entero conduciendo, con la ruta en marcha todo el rato, se queda entre 50 y 150 MB, así que una semana orientándote por una ciudad extranjera cabe de sobra en un cuarto de gigabyte.

Es tan poco que la navegación casi nunca es el motivo por el que se acaban los datos incluidos. Cuando alguien le echa la culpa a Maps, lo que suele recordar es la vista de satélite, Street View o una tarde pasando fotos de restaurantes: eso sí cuesta varias veces más, y es la parte que merece la pena conocer.

Por qué seguir una ruta gasta tan poco

Una vez calculada la ruta, el móvil ya tiene casi todo lo que necesita. Los trozos de mapa que van a lo largo del trayecto se piden de una vez y se quedan guardados, y tu posición sale del GPS, no de la red: los satélites GPS emiten en un solo sentido y el móvil solo escucha, y por eso un mapa descargado te sigue localizando en modo avión. Lo que va y viene mientras conduces es poca cosa: avisos de tráfico cada cierto tiempo hacia un lado y tu posición hacia el otro.

Los momentos caros son aquellos en los que Maps tiene que pedir algo nuevo en lugar de reutilizar lo que ya guarda:

  • Empezar una ruta nueva, que se trae de golpe toda la franja de mapa que la rodea.
  • Recalcular después de un giro equivocado o de una carretera cortada, que repite ese mismo trabajo para el trazado nuevo.
  • Moverte y ampliar por una zona que aún no habías mirado: cada vista nueva son trozos de mapa nuevos, y curiosear el plano de una ciudad sale algo más caro que seguir una ruta por ella.

Lo que sí sale caro dentro de la app

Todo lo anterior da por hecho que usas el mapa normal, el de líneas y nombres. Las demás capas son fotografías, y una fotografía juega en otra liga:

  • La vista de satélite: entre tres y cinco veces el mapa normal para el mismo rato moviendo la pantalla, porque cada trozo es una imagen y no un dibujo con etiquetas.
  • Street View: lo más pesado de la app. Cada panorámica que cargas son varios megabytes, así que diez minutos recorriendo una calle de forma virtual pueden costar más que una hora recorriéndola de verdad.
  • Las pestañas de explorar y las fichas de sitios: cuadrículas de fotos de restaurantes y hoteles, que se portan como cualquier muro de imágenes. Aquí es donde un «vistazo rápido para ver dónde comer» acaba en decenas de megabytes.
  • El tráfico en directo en un trayecto largo: constante pero moderado, y vale cada megabyte que cuesta.

Si vas a cambiar una sola costumbre, que sea dejar puesta la vista de satélite por defecto. Volver al mapa normal se lleva casi toda la diferencia y no te quita nada mientras navegas.

Planes para comparar

Precios en directo de los proveedores que seguimos. Posiciones de pago. Lo decimos porque lo son.

Descargar la zona antes de salir de casa

Los mapas sin conexión merecen la pena, aunque no por el motivo con el que suelen recomendarse. Con Wi-Fi, antes de viajar:

  1. Abre Google Maps y toca tu foto de perfil.
  2. Entra en los mapas sin conexión y elige la opción de seleccionar tu propio mapa: los pasos de Google son los mismos en los dos sistemas.
  3. Encuadra la zona que te interese (una ciudad con su aeropuerto es un recuadro sensato) y toca descargar.

Una zona del tamaño de una ciudad suele ocupar de 50 a 150 MB, y un área metropolitana entera puede pasar de 300 MB. Google dice que una zona a punto de caducar se actualiza sola cuando tienes Wi-Fi, así que descarga lo que necesites antes de salir y lo normal es que para cuando aterrices ya se haya refrescado.

Hasta dónde llega un mapa descargado

Es un mapa de verdad, con indicaciones de coche de verdad, pero no es una copia entera de la app. Sin conexión pierdes:

  • Las indicaciones de transporte público, en bici y a pie. En coche es el único modo que funciona sin conexión.
  • El tráfico en directo y, con él, cualquier desvío para esquivar un atasco.
  • Las fotos de los sitios, las opiniones y las horas de más afluencia, que se piden en el momento.

En un viaje de ciudad, donde sobre todo andas y coges el metro, ese hueco pesa, que es otra manera de decir que el mapa descargado es una red de seguridad y no un plan. Ten datos disponibles y deja que la app los gaste.

Compra pensando en lo que de verdad gasta

La navegación no es lo que hay que ajustar. El vídeo, las redes sociales y la copia automática de fotos deciden cuántos datos necesitas, y esa copia tira de datos móviles tan tranquila cuando no hay Wi-Fi, algo que decides desde los ajustes de copia de seguridad de Google Photos. Echar bien la cuenta te lleva un minuto. Luego compara planes por destino según el precio por GB, en vez de pagar unos gigabytes de más para cubrir un mapa que nunca los iba a necesitar.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos datos gasta Google Maps por hora?
Entre 5 y 15 MB por hora si sigues una ruta con el mapa normal. La vista de satélite multiplica esa cifra varias veces, y Street View pesa todavía más.
¿Gastan datos los mapas sin conexión?
Descargarlos sí: de 50 a 150 MB por ciudad, así que hazlo con Wi-Fi. Usarlos después no cuesta casi nada, salvo las búsquedas y el tráfico, que siguen necesitando conexión.
¿Sirve Google Maps si te quedas sin cobertura?
Sí, siempre que hayas descargado antes la zona. El GPS funciona sin ninguna red, así que tu posición y las indicaciones en coche siguen dándose. El transporte público, el modo a pie y el tráfico en directo, no.
¿Me hace falta un plan más grande si voy a navegar mucho?
No. Ni dos semanas navegando a todas horas llegan a un gigabyte. Calcula el plan pensando en el vídeo, las redes sociales y la copia de fotos.

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