¿Wi-Fi Portátil o eSIM?

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Un router inalámbrico portátil sobre una superficie oscura, iluminado por luces de colores.
Un Wi-Fi portátil es un aparato más que cargar, recoger y devolver. Esa es la comparación de verdad, y no el precio por gigabyte.

Un Wi-Fi portátil es un router de alquiler, con batería y con su propio plan de datos, que recoges en el aeropuerto o te mandan al hotel. Una eSIM es un perfil que te descargas en el móvil que ya llevas encima. Para una persona que viaja sola con un móvil reciente, la eSIM gana en casi todo.

Para una familia de cuatro, o en un móvil que no admite eSIM, la respuesta cambia de verdad, y por eso vale la pena hacer la comparación en serio en vez de darla por hecha.

Lo que te ahorra la eSIM

Cuando viajas solo, estas ventajas no se suman: se multiplican.

  • Nada que recoger y nada que devolver. Ni cola al llegar, ni fianza, ni mandar un aparato de vuelta por correo cruzando los dedos.
  • Nada más que cargar. Un Wi-Fi portátil es una segunda batería de la que estar pendiente, y es la primera que se queda a cero porque es la que más trabaja.
  • Nada que perder. Si pierdes un router alquilado, lo pagas. Un perfil descargado no se traspapela, y Apple recuerda que una eSIM no se puede sacar de un móvil perdido o robado como sí se saca una tarjeta de plástico.
  • El móvil sigue conectado aunque te alejes de la mochila. Un router que se queda en la habitación del hotel es un router que no llevas.
  • Más barato, para una sola persona, prácticamente siempre.

Cuándo sigue mereciendo la pena alquilar

Son dos casos, y los dos son reales:

  1. Viajar en grupo. Un solo alquiler suele dar conexión a entre cinco y diez dispositivos con unos mismos datos incluidos. Cuatro personas comprando cada una un plan de 5 GB son cuatro compras; un Wi-Fi portátil es una sola factura repartida entre cuatro, y las cuentas salen a menudo a favor del router, hasta que mides esos datos compartidos contra el consumo real de cuatro personas.
  2. Un móvil que no admite eSIM. Si al marcar el código no aparece ningún EID, el debate se acaba: un router de alquiler funciona con cualquier aparato que tenga Wi-Fi.

Un móvil bloqueado por el operador acaba en el mismo sitio que el segundo caso, y es el más frecuente de los dos. Conviene comprobarlo antes de descartar nada, porque liberarlo suele ser gratis y tarda un día o dos.

Planes para comparar

Precios en directo de los proveedores que seguimos. Posiciones de pago. Lo decimos porque lo son.

Las cuentas del grupo, sin trampa

El argumento del Wi-Fi portátil es más flojo de lo que parece, por algo que se olvida siempre: hay que ir todos juntos. En cuanto el grupo se separa una tarde, quien no lleve el router se queda sin datos.

Varios móviles enchufados a una estación de carga pública.
La tarifa diaria no es el precio entero. Un Wi-Fi portátil es una cosa más que cargar cada noche y una cosa más que devolver.

Lo que el precio del alquiler no incluye

Compara el gasto entero, no la tarifa diaria:

  • El seguro o la exención de daños, que te ofrecen al recoger el aparato y casi nunca viene en el precio anunciado.
  • La fianza que retienen por el aparato, que a veces tarda semanas en volver después de devolverlo.
  • Los recargos por devolución tardía, muy fáciles de pillar con un vuelo de vuelta retrasado.
  • El exceso de consumo en cuanto se agotan los datos compartidos: un grupo se los come mucho más rápido de lo que cualquiera calcula.

La decisión, en una frase

Si viajas solo con un móvil libre y compatible con eSIM, compra una eSIM. Si vas en grupo y no os separáis, o si llevas un móvil que no admite eSIM, echa bien las cuentas del alquiler: puede ganar. Si es lo primero, tienes los planes por destino, ordenados por precio por GB.

Preguntas frecuentes

¿Sale más barato un Wi-Fi portátil que una eSIM?
Para una persona sola, casi nunca. Para un grupo que comparte un alquiler, muchas veces sí, siempre que vayáis juntos: el aparato solo da conexión a quien está cerca.
¿Puedo compartir una eSIM con otras personas?
Sí, compartiendo la conexión desde el móvil, que no cuesta nada más y va con quien lleve el aparato encima. Comprueba que el plan lo permita, porque los planes ilimitados suelen limitar la zona Wi-Fi.
¿Y si mi móvil no admite eSIM?
Entonces te quedan el Wi-Fi portátil o una SIM física local. Antes de darlo por hecho, marca *#06# y mira si aparece un EID, y comprueba también si lo que pasa es que está bloqueado por el operador.
¿Qué deja fuera el precio de un alquiler?
El seguro, la fianza, los recargos por devolución tardía y el exceso cuando se acaban los datos compartidos. Compara el total del viaje entero en vez de la tarifa diaria anunciada.

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